Hace más de un año que los ingredientes que cultivamos en nuestra granja forman parte de algunos de los platos de Fugaz.
Hoy, esos mismos ingredientes también están en el corazón de nuestras fórmulas.
Porque siempre hemos creído que la salud de la piel no depende de una sola cosa.
Está influida por cómo nos alimentamos, cómo descansamos, cómo nos movemos, cómo gestionamos el estrés y por el entorno que nos rodea.
No porque los cosméticos
hagan milagros.
Sino porque, cuando están formulados para trabajar con la piel y no contra ella, pueden ayudar a mantenerla equilibrada, hidratada y resistente a lo largo del tiempo.
Porque al final, la piel más bonita no es una piel perfecta.
Es una piel sana.
Desarrollamos fórmulas biomiméticas, lo que significa que están diseñadas para imitar y apoyar los mecanismos naturales de la piel en lugar de forzarla a comportarse de una determinada manera.